Estas son las primeras lineas que me atrevo a escribir, inspiradas por una mujer, que como muchas cosas que he hecho son culpa de ellas. Lo curioso de esto, entre muchas cosas, es que ella no supo que fue la persona que me motivo a atreverme. Siempre quise crear una pagina donde hablar de lo divino, lo humano, lo terrenal, la mente y la carne.